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martes, 17 de noviembre de 2009

Conductismo

Teorias de aprendizaje


Equipo 1
Concepto de aprendizaje, cuatro posturas dentro del aprendizaje:
Conductismo, cognocitivismo, constructivismo y gestalt.

APRENDIZAJE

El aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren nuevas habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción y la observación. Este proceso puede ser analizado desde distintas perspectivas, por lo que existen distintas teorías del aprendizaje. El aprendizaje es una de las funciones mentales más importantes en humanos, animales y sistemas artificiales.
El aprendizaje humano esta relacionado con la educación y el desarrollo personal. Debe estar orientado adecuadamente y es favorecido cuando el individuo está motivado.
proceso que implica un cambio duradero en la conducta, o en la capacidad para comportarse de una determinada manera, que se produce como resultado de la práctica o de otras formas de experiencia (Beltrán, 1993; Shuell, 1986). En esta definición, aparecen incluidos una serie de elementos esenciales del aprendizaje. En primer lugar, el aprendizaje supone un cambio conductual o un cambio en la capacidad conductual. En segundo lugar, dicho cambio debe ser perdurable en el tiempo. En tercer lugar, otro criterio fundamental es que el aprendizaje ocurre a través de la práctica o de otras formas de experiencia (p.ej., observando a otras personas).
• Autor: colaboradores de Wikipedia
• Fecha de consulta: 28 de septiembre del 2009
• URL: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Aprendizaje&oldid=30131717

TEORIAS DE APRENDIZAJE.


ENFOQUES CONDUCTUALES
Las teorías conductuales o del condicionamiento estímulo y respuesta tienen su origen, fundamentalmente, en las teorías de J.B. Watson, E.L. Thorndike y B.F. Skinner
El conductismo considera que el aprendizaje es de condicionamiento estímulo-respuesta (E-R). En tal sentido, este condicionamiento puede ser: clásico e instrumental.
En el caso del condicionamiento clásico no hay reforzamiento y se basa en el principio de adhesión, en el cual un estímulo o respuesta está unido a otro estímulo o respuesta, la presencia de uno evoca al otro. El experimento de Pavlov ilustra este tipo de condicionamiento: el sonido de una campana provocaba la salivación del perro en presencia del alimento. Una vez ocurrido esto, la salivación se producía al oír la campana, aún sin alimentos.
En el aprendizaje, estímulos que antes eran neutros (aquellos que originalmente no provocaban esa respuesta), van adquiriendo más capacidad, para evocar respuestas que anteriormente se originaban en otro estímulo.
En el condicionamiento instrumental se produce una retroalimentación que sigue a la respuesta. “La respuesta es un instrumental para la obtención del reforzamiento ... Un reforzador positivo es un estímulo cuya presencia hace que sea más fuerte una conducta; por su parte, el reforzador negativo es aquel cuya eliminación refuerza la conducta.

Uno de los conductistas contemporáneos más destacado en el estudio del aprendizaje fue B.F. Skinner. Su propuesta sobre el condicionamiento operante funcionó con eficiencia en animales y estimó que su aplicabilidad en niños y jóvenes sería exitoso.
Para Skinner, el cambio de actuación en el aprendizaje, se traduce como un cambio de conducta, la cual no es más que el movimiento de un organismo en un marco de referencia; por ello el aprendizaje es un cambio de las probabilidades de respuestas, el cual se produce por el condicionamiento operante.
En el condicionamiento operante una respuesta llega a ser más frecuente; tal respuesta se refuerza en sentido positivo (haciendo que el estímulo fortalezca una determinada conducta), o negativo, en cuyo caso su eliminación refuerza la conducta. El reforzamiento positivo se realiza cuando se agrega algo: una sonrisa del maestro, un reconocimiento público; por su lado, el negativo consiste en la eliminación de algo que perturba: una actitud de reprimenda en el maestro. En ambos casos se espera que se repita la respuesta adecuada del alumno. Un ejemplo de material instruccional basado en el condicionamiento operante es la instrucción programada; una vez seleccionado el tema de estudio, se subdivide en pequeñas y discretas estructuras con una secuencia lógica que le permita al aprendiz un aprendizaje sencillo. El reforzamiento consiste en dar la respuesta correcta inmediatamente después que el aprendiz da la suya. Para Skinner la deficiencia observada en el proceso de aprendizaje hasta el momento de su propuesta consistía en que existe un lapso demasiado grande entre la conducta y el reforzamiento, además no hay reforzamiento a través de aproximaciones progresivas hacia la conducta esperada

LOS ENFOQUES COGNOSCITIVOS
Las teorías cognoscitivas que intentan explicar el proceso de aprendizaje, plantean que la mente es capaz de captar los elementos de su entorno como un todo.
La principal escuela que da origen a esta concepción es la Psicología de la Gestalt, fundada por Von Wertheimer a fines del siglo pasado, su principal interés es la percepción humana.
Los psicólogos de la Gestalt “consideran el aprendizaje como un proceso de desarrollo de nuevas ideas o como una modificación de las antiguas” (Bigge, 1985, p. 125) en tal sentido el término clave es el fenómeno de insight, el cual engloba la idea de aprendizaje. Para ellos es algo intencional, explorador, imaginativo y creativo, se trata pues de un fenómeno no mecánico.
Modernamente, entre los psicólogos educacionales que han estudiado el aprendizaje bajo la concepción cognoscitiva encontramos a Jean Piaget, David Ausubel, Jerome Bruner, Robert Gagné y Jon Anderson, entre otros. En general, para ellos, el cambio de conductas en el aprendizaje no es más que el reflejo de un cambio interno.
El aprendizaje bajo esta concepción, no se limita a una conducta observable; es conocimiento, significativo, sentimiento, creatividad, pensamientos. Los educadores y psicólogos que estudian el aprendizaje humano están interesados en explicar como éste tiene lugar y como se recupera la información almacenada en la memoria.
Desde esta perspectiva, el aprendizaje se inicia desde el nacimiento. Se basa en experiencias previas vividas en el ejercicio de la libertad. Busca el desarrollo de habilidades para transformar la realidad.
Las teorías cognoscitivas, al tratar de explicar como las personas comprenden a su medio ambiente y así mismas, parten del hecho de eventos coexistentes e interdependientes. En definitiva no es más que un proceso de interacción en el espacio vital o campo psicológico, donde las personas adquieren nuevas estructuras cognoscitivas. El espacio vital no es una entidad física es “un modelo, paradigma o metáfora básica que les permiten tener en cuenta las situaciones totales o contemporáneas de la vida de un individuo” (Bigge, 1985, p. 256). Se trata de una persona que interactúa con el medio en ese espacio vital y esa interacción no es más que “un proceso cognoscitivo de la experiencia, dentro del cual una persona psicológicamente se pone en contacto de manera simultánea con su ambiente, realiza algo con respecto a él, actúa en relación a él y ve las consecuencias de sus actos” (Bigge, 1985, p. 257)

ENFOQUES CONSTRUCTIVISTAS



Hasta ahora, los dos enfoque estudiados, tienden a presentar el aprendizaje como un ente objetivo, real. Es decir, una vez procesada la información, podemos verificar el aprendizaje a partir de los resultados externos.
No obstante, algunos psicólogos cognoscitivos plantean que la persona construye significado a partir de sus propias experiencias. Se trata de una postura que intenta explicar cómo el ser humano conoce y cómo modifica lo conocido.
A partir de este hecho se supone que:

• La persona tiene que construir sus conocimientos y no recibirlo construido. No obstante, la construcción puede ser guiada o facilitada y se encuentra normalmente ubicada en el entorno social que permite organizar eventos e instrumentos para la adquisición del conocimiento.

• Es opuesto a posiciones extremas. Por una parte, lo conocido no es una copia de la realidad sino una construcción a partir de esa realidad observada a través de los sentidos; por la otra, no se basa en estructuras preformadas en la persona, pero no descarta las posibilidades perceptivas de cada ser, sus características biológicas propias, su capacidad de atención. Resalta la activación del ser y la realidad del cognoscente.

• Es una posición epistemológica y ontológica. La persona construye a partir de la realidad, a través de una intensa interacción durante la construcción.

• Se apoya en teorías psicológicas, en particular en aquellas que atienden a las diferencia individuales.

• Aborda aspectos del conocimiento, su generación, cambio, producción a partir de la realidad o entre las personas.



En tal sentido, el constructivismo presume estados internos, donde se establecen representaciones propias de la realidad. Así mismo, explica la génesis del conocimiento.
Pueden considerarse las teorías piagetanas y vygotskiana, puntos de partidas contemporáneos del constructivismo. Piaget intento explicar los progresos que adquiere el ser humano en sus conocimientos a partir de la propia persona, y aunque consideró el medio ambiente social, pareciera que no lo incorporó como un factor determinante. En tal sentido su teoría es el desarrollo mismo en la producción del conocimiento. Buena parte de su trabajo es el estudio o descubrimiento de estructuras.
Piaget destaca la noción de competencia caracterizada por la capacidad humana de producir alguna respuesta en función del desarrollo

evolutivo, es así como se explica la función permanente de nuevas estructuras. Los procesos de asimilación y acomodación favorecen el equilibrio mental.
Por su lado Vygotski explica el desarrollo psicológico a partir de lo social y educativo. Para él, lo cultural es un factor muy importante en el desarrollo de la persona. En tal sentido su énfasis son los factores externos que lo determinan.
La posición vygotskiana centrada en la “ley genética del desarrollo cultural” destaca que toda función aparece primero en el plano social y luego en el psicológico. Explica en forma sencilla como la persona es moldeada por el entorno social. En tal sentido el maestro juega un papel fundamental.
Otro concepto importante que introduce Vygotski es la zona de desarrollo próximo con la idea de evaluar las capacidades intelectuales de la persona y las prácticas instruccionales. Cuestiona los tests de inteligencia por ser instrumentos que se centran demasiado en lo intra psicológico, olvidando la predicción de desarrollo posterior de la persona. De igual manera define la zona de desarrollo próximo como "la distancia entre el nivel de desarrollo real del niño tal y como puede ser determinado a partir de la resolución independiente de problemas y el nivel más elevado de desarrollo potencial tal y como es determinado por la resolución de problemas bajo la guía del adulto o en colaboración con sus iguales más capacitados" (Vygotsky, 1932, cit. en Wertsch, 1988; p. 84).

FUENTES ELECTRÓNICAS.

Enfoques sobre el aprendizaje humano
Freddy Rojas Velásquez
http://ares.unimet.edu.ve/programacion/psfase3/modII/biblio/Enfoques_sobre_el_aprendizaje1.pdf
Fecha de consulta: 28 de septiembre del 2009


http://www.educarchile.cl/Userfiles/P0001/File/Teor%C3%ADas%20aprendizaje-cuadros%20comparativos.pdf
Fecha de consulta: 28 de septiembre del 2009

Conductismo o condicionamiento clásico


La profesora Celia


La profesora Celia era una maestra de primaria, de español. Siempre jovial, sonriente y de buen humor, entraba a clases de manera muy puntual. Físicamente era una maestra alta, de cabello lacio, “gordita” y con una vestimenta impecable.

Tenía todo un ritual de entrada a clases muy establecido. Lo primero que hacía era pasar al lado de cada uno de los alumnos pidiendo mostrar las manos y las uñas. Pedía también ver sobre el banco el lápiz de cada estudiante, con buena punta. De uno en uno, iba revisando “la limpieza personal” y la “herramienta tecnológica” básica. Quien tuviera “tierrita” en las uñas o algún indicio de dulce o algo parecido, pasaba a la “lista pública”.

En el salón estaba una gran cartulina con el nombre de todos los alumnos. Durante la semana la maestra iba poniendo una “palomita” a quien cumplía con el requisito y una “tachita” a quien no lo hacía. Los alumnos veían rápidamente quien cubría los requisitos y quién no. Por supuesto que no gustaba para nada tener más de dos “tachitas” acumuladas porque llegar a tres era un reporte a los papás. Además avergonzaba la situación ante los compañeros.

El lápiz no podía faltar sobre el pupitre, un lápiz con buena punta y buen borrador. En caso de que alguien lo olvidara o no lo tuviera listo, tenía que pasar por la penosa situación de ir a la dirección a hablar con el director y explicar su falta. El director luego de un “regaño” “prestaba” un lápiz y aconsejaba al alumno olvidadizo, no volver a repetir la historia. Por ello, cuando se entraba al salón diariamente, había algo así como una sensación de “angustia” de tener todo tal cual lo pedía Miss Celia , para evitar “regaños” de “orden superior”

La especialidad de la maestra, o por lo menos la materia que ella decía que más le gustaba, era el español; y su manera de enseñarnos ortografía era muy específica.
Comenzaba su clase con el dictado. Era un texto generalmente corto o un extracto de una lección del libro de lectura. Cada día era un texto distinto por supuesto.

Debíamos estar muy atentos al dictado de la maestra, para que no se pasara ninguna palabra por alto. Era muy cuidadosa con su dicción y sobre todo con la entonación. Hablaba en voz medianamente baja. Nadie comprendía el porqué. Los cuarenta alumnos del grupo, tenían que prestar atención y tener el máximo silencio posible pues de otra manera no les iría bien.

Una vez que la maestra concluía el dictado, los alumnos se paraban al lado de su escritorio y con un lápiz de color rojo la profesora Celia marcaba los errores.
¡Se fijaba en todo! El dictado era para revisar las mayúsculas y las minúsculas, los acentos, los puntos y seguido, los puntos y aparte, los títulos, los nombres propios, las interrogaciones y los signos de exclamación. Alumno por alumno revisaba cada libreta ¡con tanta rapidez!

Además y por si fuera poco, las libretas deberían estar impecables, sin manchitas, sin tachones y sin dobleces en la hoja en la que se había escrito el dictado. En el caso de haber una palabra o un signo mal escritos, una mancha, o un doblez, regresaba al banco a los alumnos y pedía repetir y escribir de nuevo TODO el texto, que había dictado para luego, nuevamente, volver a la revisión.

Si el tiempo no alcanzaba al alumno entonces ¡era peor! Lo tendría que hacer tres veces en la casa y como encargaba muchas más tareas, entonces la cosa se complicaba.
La atención de los alumnos en la clase era total. Durante al menos una hora que duraba la sesión todos el grupo se mantenía “pegado” a su libreta, escuchando con atención a la profesora Celia.
La otra manera de enseñar ortografía era a través de la lectura en voz alta. La maestra comenzaba poniendo el ejemplo de cómo debía leerse cualquier texto. Con una entonación y dicción perfecta, leía textos cortos. Al finalizar un párrafo ella decía quien debía seguir la lectura. Paraba al lector y nombraba al siguiente. De esta manera también la atención era obligada. Si alguien se equivocaba en la dicción de alguna palabra acentuada o en la lectura de los signos de puntuación, aprovechaba para marcar el error y lo corregía públicamente de manera enfática.

Si ella pedía que alguien continuara y no lo hacía de la manera esperada, entonces sacaba al alumno del círculo de lectura y éste perdía su derecho a participar. No era muy satisfactorio equivocarse; es más, era muy vergonzoso, porque no faltaban las risas sigilosas de los compañeros o bien las burlas; era una gran presión la hora de la lectura y la maestra lo sabía.

Todo este trabajo durante la semana tenía su corolario el viernes, día en que había una “competencia académica” entre los alumnos del grupo mediante un examen de ortografía.

Los viernes los alumnos debían de ir preparados para enfrentar una larga lista de cien palabras que la maestra había seleccionado con anticipación.

Cada palabra tenía una letra o un acento que faltaba y cada alumno debía completarla de manera correcta en un tiempo límite. Se estaba siempre bajo presión del reloj.

Cuando terminaba el tiempo marcado, la maestra anunciaba ¡cambio! Y todos los alumnos cambiaban el examen con su compañero de banca. La maestra ponía en el pizarrón la palabra correcta en su ortografía y cada alumno evaluaba los aciertos o los errores que encontraba. Era una “especie” de co-evaluación.

Un recuerdo muy marcado de esa clase era la presión del tiempo y la emoción de hacer las veces del profesor, al revisar al compañero; lo triste era que si no se había memorizado bien la ortografía entonces los errores saltaban a la vista y ¡ la calificación también…!!

Fin


PREGUNTAS.

1. ¿Qué principios conductistas ves reflejados o aplicados en su método de trabajo?

2. ¿Realmente es tan negativo el conductismo como algunos teóricos lo han querido satanizar?,

3. ¿Existe algo bueno en el conductismo? Por ejemplo, en el caso de la profesora que ahora se presenta.

· Emite tus puntos de vista sobre el caso, argumentando o avalando tu posición desde las teorías revisadas.

· Ofrece retroalimentación a tus compañeros mostrando acuerdos o desacuerdos con sus respectivas postura.


RESPUESTAS.

A) Principios conductistas:

-asociación de estimulo-respuesta

-memorización

-reforzadores (tanto positivos como negativos)

- castigos

B) No es totalmente negativo, lo que sucede es que este enfoque no permite la reflexión del alumno, todo es memorístico y a la vez rígido.

Y aunque si se aprende con este enfoque no permite el desenvolvimiento total y/o desarrollo de los demás aspectos del individuo.

C) Sí, como por ejemplo la responsabilidad, los niños tenían que ser muy responsables con sus actividades y tareas; además la limpieza, debían ir muy limpios y sus cosas debían estar en buen estado; además tenían que ser ordenados y ponían mucha atención al maestro.

Era un enfoque es muy eficaz, pero no me convence ya que como mencione anteriormente no llega a desarrollar las habilidades y actitudes de los niños al limitar al estudiante como su rol de pasivo. Pienso que no seria la posición que tomaría como docente, pero tampoco niego que podría retomar algunos aspectos del enfoque conductista.